domingo, 4 de marzo de 2007

Ongi Etorri

Gaur hasten gara Blog honekin.Blog honetan batipat politikari buruz idatziko dugu bai euskaraz eta bai erderaz. Blog honetan idazten dugunok jeltzaleak gara (Kristauak eta Abertzaleak) eta nola ez "Burujabetza"-zaleak.
Zuek ere ekarpenak egin ditzakezue gure idazkietan edo bultzalari@hotmail.com -era idatziz!
Blog hau zuentzat interesgarria izango delakoan,

Agur t'erdi JEL'pean!

1 comentario:

bultzalari dijo...

Idatzi honen bitartez bultzagileen mamia, bultzagileen arima aurkeztu nahi genuke.

"...Esta opinión se funda, sin duda, en mi conocimiento de Antón de Irala. Tuve la suerte de conocerle cuando estaba preparando y organizando la incorporación de sus hijos a centros universitarios de Donostia. Eran sus hijos, sin duda, quienes habían decorado una de las paredes de Gochoki con un mural, cuyo texto -bajo un gudari que señalaba con el dedo a quien osase mirarlo- rezaba así: Euzkadik behar zaitu! (Euzkadi te necesita). Al interesarme por el mural Antón me dijo que le gustaba lo de "behar zaitu! ".






Entonces no le di trascendencia alguna al comentario. Con posterioridad he comprobado, sin embargo, que aquella reacción espontánea suya estaba reflejando un comportamiento de vida. Irala no ha sido hombre de pegatinas, mural es y llaveros. Pero el "behar zaitu!" de aquel mural era la llamada a cumplir con su deber. Deber y necesidad pueden expresarse en euskara con la misma palabra: behar. La obligación moral y la responsabilidad personal (beharra, zorra, erantzukizuna, ganora, ardura...) han sido referentes morales sustantivos de su concepto de libertad solidaria a cuyo desarrol1o y defensa ha dedicado lo mejor de sus muchas energías.
El'behar zaitu! le recordaba, efectivamente, la formulación que él mismo hizo del ideal humano como bere buruaren jabe izan, expresión euskérica de profunda raíz popular en la conciencia moral de los vascos. De aquí deriva Antón de Irala el término burujabetza.
Sin aclarar el contenido de bere buruaren jabe izan o burujabetza resultará siempre más dificil comprender 10 que ha hecho y escrito Antón de Irala. Y no sólo porque muchas de 'Ías afirmaciones y negaciones de sus escritos alcanzan su sentido más pleno sobre el supuesto de aquel contenido, sino porque su vida concreta ha estado marcada por el esfuerzo de fidelidad a proyectos de libertad-solidaridad entendidos como partes del proceso de burujabetza.
Para el euskaldun enraizado en la tradición euskérica de su pueblo jabetu o jabe egin ha significado preferentemente dos cosas: a) hacerse consciente, darse cuenta de algo, adquirir conciencia de...; y b) hacerse responsable, responsabilizarse de, comprometerse a...
Para Antón de Irala la conducta humana se distingue por su consciencia y por su responsabilidad. El deber de ser consciente de lo que hace y deja de hacer y el deber de asumir la responsabilidad de lo que se deriva de su acción u omisión, son las dos caras de la moralidad humana entendida como burujabetza.
Al término de la II Guerra Mundial Irala sintió la urgencia de articular doctrinalmente lo que habían hecho y lo que debían hacer en defensa de .la libertad de personas y pueblos. Uno de los temas cuya clarificación conceptual más le apremiaba era precisamente el de la relación entre libertad y solidaridad, tal como hizo saber en numerosas y extensas cartas a amigos vascos y no vascos con los que venía compartiendo una lucha común.
En busca de dicha clarificación se vale precisamente de las diferencias semánticas que pueden apreciarse entre askatu (desatar), hautatu (elegir) y jabetu (responsabilizarse libremente). Irala entiende que la askatasuna (no estar atado) no puede ser ideal que dé sentido final a la política, ni siquiera la hautamena o erabakimena (capacidad para ele&jr o autodeterminarse). La ausencia de ataduras y la capacidad para elegir son condiciones necesarias, pero no suficientes para ser bere buruarenjabe, para alcanzar la burujabetza que la define como proceso de cumplimiento de deberes en relación a sí mismo y en relación a los demás (lo que él definía como dependencias voluntarias en contraposición a la dependencia impuesta).
Irala crea así su propio discórso conceptual {Jara tratar la cuestión de las libertades. La finalidad moral que dé sentido definitivo a la vida personal y comunitaria no puede consistir; ni en la ruptura de ataduras, ni en la independencia, ni en la soberanía. Pero la lucha contra las ataduras impuestas o contra las dependencias injustas es condición necesaria para llegar a ser bere buruaren jabe. Se opone así mismo a definir su ideal político en términos de soberanía. El concepto de soberanía le resulta uno de los más perniciosos para la convivencia en libertad. Le parece puro engaño sofisticado querer fundar las relaciones en libertad habiendo entronizado a Doña Soberanía (así la llama en los términos coloquiales de la carta) como un centro de poder omnímodo y abstracto.
Burujabetza -que no burujabetasuna- es para Irala proceso. Nada más contrario a su sustancia que equipararlo con un acto que se consuma en un momento o acto. Bere buruaren jabe izan es siempre tarea, misión inacabada, quehacer abierto, y no el resultado inamovible de una votación a mano alzada.
Irala estima que lo que ha permitido sobrevivir a un pueblo pequeño como es el vasco hasta nuestros días ha sido precisamente el no haber roto el proceso de oposición a soberanías internas y externas. El respeto a la identidad física y moral de cada ciudadano (habeas corpus o ley contra el tormento), el trabajo como criterio dominante para acceder al disfrute de los bienes y la experiencia histórica (foralidad) como fuente de inspiración para institucionalizar las reglas de convivencia, son para lrala incompatibles con la aceptación de una instancia soberana (individual o asamblearia). El desarrollo de aquellos principios obliga a combatir cualquier pretensión de soberanía por parte de cualquier ente o entelequia.
La lucha contra los soberanismos internos y externos es, por tanto, fuente de libertad. El problema radica, sin embargo, nuevamente en el engaño. Porque a lucha contra una dependencia impuesta puede ser aprovechada para instaurar una tiranía mayor. El rechazo contra soberanías internas y externas puede ser utilizado socialmente al servicio de estrategias que instauran otros soberanismos (incluso más crueles que el combatido).
De ahí la necesidad de establecer criterios discriminantes para no ser víctima de engaños fáciles. Antón de Irala estima que la organización política de la sociedad debe estar al servicio del desarrollo material y moral de los ciudadanos. Por tanto, el contenido final de la política debe manifestarse en la cultura espiritual y económica que favorece, impulsa, instaura y ampara.
La persona no puede cumplir con su deber, si no dispone de medios, de recursos. Por fa boca muere el pez, solía recordar A. de lrala, que se oponía a concebir la relación civilizada con los bienes en los términos clásicos del derecho de propiedad como jus utendi, fruendi et abutendi. El disfrute de los bienes por parte de las personas capacitadas de la sociedad debe tener su fundamento en la contribución de cada uno a su creación, mantenimiento o desarrollo. El trabajo presente debe ser el criterio social dominante para legitimar el acceso al disfrute de los bienes. Gustaba comparar experiencias históricas en el disfrute de la tierra."

"Escritos políticos sobre la situación vasca 1984-1985"